lunes, 16 de mayo de 2016

Viendo la Plaza de San Pedro, Vaticano, Roma

Al igual que es importante ver los Museos Vaticanos, en este pequeño estado también es fundamental disfrutar de la Plaza de San Pedro. Mira mas detalles en el Diario viaje Roma

La Plaza de San Pedro fue proyectada por Bernini quien también diseño las filas de columnas de los lados que se abren a cada lado simbolizando el abrazo de acogida de la Iglesia al visitante. Antes era una plaza rectangular con un importante desnivel, que logró salvar con esta forma oval con dos semicírculos de columnas. Todo alrededor está lleno de estatuas de santos y santas de todas las épocas y lugares. Encima de la fachada de la basílica destacan las estatuas de los once apóstoles (exceptuando a Judas Iscariote), san Juan Bautista y Cristo. Desde la plaza en la fachada principal se ve el Balcón de las bendiciones, desde donde el Papa da la bendición Urbi et Orbi. En el centro está un obelisco que fue donde se crucifico a San Pedro por ser cristiano y acusado del incendio de Roma del 64. Por petición propia, le crucificaron boca bajo, ya que consideraba indigno morir de la misma manera que Cristo. La esfera de la cúspide, decían que contenía los restos de Julio Cesar, pero fue reemplazada por una reliquia de la cruz de cristo.


Lo que domina toda la plaza es, sin duda alguna, la Basílica de San Pedro donde lo primero que hicimos fue subir a la cúpula, usando primero el ascensor, en el que subes como 2-3 minutos, y luego subiendo ya los 250 escalones, cada vez más empinados y estrechos con la pared muy cerca en varias ocasiones. Desde arriba, las vistas de la plaza son muy bonitas, aunque deberían poder recorrerla entera y no sólo un trocito pequeño.


Después ya fuimos al interior de la Basílica que es impresionante. Es el mayor espacio del mundo, 2,3 hectáreas. En la tradición católica, es donde está enterrado san Pedro, uno de los doce apóstoles de Jesús, primer obispo de Antioquia, primer obispo de Roma, el primer Papa. Algunas teorías dicen que su tumba esta justo debajo del altar mayor. Bernini se ocupó en gran medida de la decoración interior del templo. Su obra más destacada es el baldaquín de bronce macizo sobre el altar mayor de la basílica. Destaca dentro la Piedad de Miguel Ángel, la tumba de Juan Pablo II, la cripta de los papas, los confesionarios con el idioma del cura que hay dentro, etc.

En la plaza se ve a la Guardia Suiza, que es el ejército profesional más pequeño del mundo, unos 110 soldados. Los reclutas deben ser varones, solteros, de mínimo 1,74 m de altura, entre 19 y 30 años, con título profesional o grado de secundaria, católicos, con ciudadanía suiza e instruidos en las Fuerzas Armadas del Ejercito Suizo, obteniendo certificados de buena conducta. El uniforme lo diseñó Jules Repond a partir del modelo de Miguel Ángel de 1505 en los colores de  librea de la casa del Papa Julio II, della Rovere. 


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