viernes, 20 de mayo de 2016

Haciendo pequeña parada en Portofino, Italia

Para que no se hiciera tan largo el viaje a la Toscana (Diario viaje toscana), en la segunda jornada decidimos parar en algún lugar, así que nos decantamos por Portofino, ya que las fotos eran muy bonitas y estaba lejos para ir otro día. El camino para llegar allí es sumamente bonito, ya que atraviesas otro pueblo que es espectacular, Rapallo, y al que merece la pena ir con más tiempo para descansar y recorrer todo el paseo marítimo, e incluso, para ir andando a Portofino, ya que la carretera va por la montaña y tiene un camino para las personas.

Portofino forma parte de un parque natural, de ahí su belleza. Según Plinio el Viejo, el pueblo de Portofino fue fundado durante el Imperio Romano con el nombre de Portus Delphini debido a la gran población de delfines en el Golfo del Tigullio. La villa está citada en un diploma del año 986 en el cual venía oficializada la donación de la villa a la vecina abadía benedictina de San Fruttuoso di Capodimonte. Como curiosidad podemos decir que Portofino está recreada en los Estados Unidos en el "Portofino Bay Resort" de los estudios de cine Universal de Orlando.







Actualmente, es un pueblo muy turístico con precios astronómicos (5 euros por una hora de parking u 8 euros por un bocata), pero que no deja indiferente a nadie. A mí me gustó bastante como parada, aunque de haber tenido más tiempo también hubiera ido en ferry a San Frutuosso. También es cierto que a algunos que lo conocen indican que es bonito pero no al nivel de las fotografías que aparecen en internet ya que cuando llegas allí ves que algunas cosas no son como parecen, como el que las casas no tengan molduras y relieves, sino que es todo pintado... Aunque desde luego, la belleza del entorno y el lugar son incuestionables



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