Ir a Noruega (crucero fiordos noruegos) es meterse en la historia de los vikingos,
sin duda alguna, ya que eran los que habitaban esas tierras, y es famosa sus
historias de pillajes, asaltos, e incluso sus cascos de cuernos, que son un
puro invento de Hollywood.
Así que una visita muy bonita es ir al museo de barcos vikingos donde había réplicas a tamaño real de las embarcaciones
que usaban, así como piezas de los
antiguos buques que se han ido rescatando. También era original el que
tenían varios puestos dónde podías practicar el trenzar cuerda, hacer pequeños
barcos de madera, cortar con hachas, cosas que en teoría hacían los vikingos,
incluso te podías disfrazar dentro del museo como ellos, aunque a mí el disfraz
me recordó más a Juego de Tronos que a un vikingo... En el "Puerto Vikingo" se puede subir a bordo de una copia de un barco de guerra vikingo y de un barco de carga y obtener una excelente impresión de la vida a bordo de un barco vikingo.
En torno al año 1000, cuando cinco barcos vikingos fueron
premeditadamente hundidos en Skuldelev en el fiordo de Roskilde, corrían
tiempos duros e inquietantes. Los barcos hundidos bloqueaban la importantísima
ruta navegable y protegían la capital de Dinamarca (en aquel tiempo Roskilde)
de los ataques enemigos provenientes del mar. Las naves vikingas, Drakkar,
fueron excavadas en 1962. Resultaron ser cinco tipos diferentes de
embarcaciones de las que llevaban a los vikingos a tierras lejanas en sus
expediciones, transportando mercancías o para hacer la guerra. Se pueden ver
reconstrucciones de diversas naves como la Ottar, la Havhingsten, la Rorar ege,
la Helge ask o la Kraka fyr.
El Museo de Barcos Vikingos fue construido en 1969
especialmente para albergar estos cinco barcos que en él se exhiben hoy en día
(Skuldelev 1, 2, 3, 5 y 6), dos barcos de guerra y tres buques mercantes.
Destaca el mayor de los barcos de guerra encontrados, el Skudelev II, así
denominado en honra al sitio donde fue encontrado. Fue construido en Dublin en
1042.
No hay comentarios:
Publicar un comentario