lunes, 26 de junio de 2017

Anécdota de viaje en Japón


A quien no le ha pasado lo que voy a contar a continuación? a pesar de ser una "turista" que prefiere viajes organizados, ir con guía, y moverme siempre acompañada en mis viajes, al programar nuestro viaje a Japón vimos el recorrido shogun que nos volvió locas, tanto por todo lo que te enseñaban como pro tener algunos ratos libres que te permitía recorrer algunos lugares por libre que teníamos ganas.

Uno de esos sitios era el famoso templo Fushimi Inari, el que sale en Memorias de una Geisha. Según vimos la película y decidimos ir a Japón, vimos que estaba muy cerquita de Kyoto así que nos lo programamos para ir para allí.

Llegamos a la estación de trenes, que estaba muy bien ya que había autobuses gratuitos del hotel que te llevaban allí cada media hora, y fuimos a preguntar a la taquilla. Aquí el primer problema, no hablaba ingles el que vendía los tickets¡¡ Así que nosotras empezamos a buscar en la guía cómo se decía en japonés cosas, hasta que se nos ocurrió enseñarle una foto de la guía del templo, que es muy característico. Nos dio los billetes y nos indicó un andén pro donde salía. Por supuesto, quedaba menos de 5 minutos, así que a la carrera nos subimos al vagón¡¡

Según entramos pensábamos, "nos hemos confundido de tren con las prisas", pero revisamos el itinerario y vemos que no, que ese va en el sentido correcto, así que nos relajamos y esperamos a llegar a la estación.
                                         
Al cabo de un rato, vemos que llevamos unos 20minutos y que no hemos llegado aún a la parada, así que nos preocupamos nuevamente. después de otros 5 minutos, decidimos preguntar a todos los pobres pasajeros que estaban volviendo a  sus casas por la tarde, y al final encontramos a uno que hablaba ingles y nos dijo que estábamos en el tren equivocado... Resulta que había anden X y anden X bis, y habíamos subido en el que NO paraba en la estación que llevaba la templo¡¡

así que en la siguiente estación nos toco bajar, esperar que viniera un tren en sentido contrario y esperando que ese parara, y que no nos dijeran nada por no ser el ticket que habíamos pagado ni teníamos validado en las maquinitas de la estación, jejejeje¡¡

Finalmente, llegamos sin más contratiempos y pudimos disfrutar de ese maravilloso templo, aunque eso sí, ya a oscuras porque entre el perdernos y demás había anochecido :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario