miércoles, 5 de julio de 2017

Conoces la región de Wachau?

Ya sea por un crucero por el danubio como si la recorres en coche, es imprescindible conocer la región de Wachau que es un valle austriaco con un paisaje de alta visibilidad formado por el río Danubio. 

Es uno de los destinos turísticos más destacados de la Baja Austria, ubicado precisamente entre las ciudades de Melk y Krems. Tiene 37 kilómetros de largo y ya estaba habitada en la época prehistórica por lo que adquiere un relevante valor como comarca histórica, por sus variados paisajes, por sus monumentos culturales y por su conjunto de pequeñas ciudades. Toda la zona es también Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000. Aquí todo se complementa, desde los paisajes naturales, los bosques de ribera, las abruptas formaciones rocosas, con los elementos construidos por la mano del hombre como las terrazas para el cultivo de la vid, las localidades típicas, los monasterios, los castillos...





La comarca de Wachau fue colonizada hace varios milenios a causa de su ubicación. La célebre estatua de la "Venus de Willendorf" fue encontrada aquí y tiene más de 2600 años de antigüedad, cada una de las épocas pasadas desde tiempos de los romanos ha dejado tras de sí una rica herencia arquitectónica.

Pudimos ver multitud de puntos característicos como las ruinas de Aggstein, dürnstein, melk, etc. Se apreciaba desde el barco por ejemplo un convento del año 1666 y construido como copia de la capilla del santo sepulcro en Jerusalén. Hoy en día es una iglesia parroquial que pertenece a los servidores de malta, orden fundada en Venecia en el siglo XIII. 



O la iglesia del siglo X con una leyenda ya que afirman que las 7 ventanas son por 7 conejitos que se quedaron encerrados durante un invierno en la iglesia pero que luego permanecieron ahí. Asimismo, se puede ver los restos del muro que se intentó construir a través del Danubio. 


O el Castillo de Aggstein, que se encuentra a 350metros de altura. Es originario del siglo XIII. Posteriormente fue abandonado y se convirtió en un nido de ladrones, ya que ahí se estableció una familia que comenzó a pedir un diezmo a los barcos que pasaban por esa zona. Después fue aumentando el nivel y llegaron hasta poner cadenas en el rio que hacían que los barcos pararan y entonces los saqueaban. Al final la situación paro cuando enviaron un barco entero lleno de soldados y los ladrones creían que llevaba oro.



La verdad que este trayecto en barco es el momento estrella del crucero junto con la entrada en Budapest, así que lo mejor es subir a cubierta, sentarse tranquilamente en una tumbona y disfrutar de las vistas y de las indicaciones que van dando por los altavoces del barco. Si vas en coche, disponte a recorrer un buen trayecto, ya que son todo colinas y pueblso aislados, pero seguro que merece tanto la pena como el trayecto en barco. 






Otra cosa por la que es muy conocida la región son sus vides. Adquirieron gran importancia con el emperador José II que en el año 1784 formulo un decreto que permitía a los propietarios de las viñas hacer sus propios vinos en sus casas, lo que ayudo a la proliferación de tabernas y así empezaron a adquirir un gran renombre. Las vides las cultivan en forma de terrazas y en alto, protegiéndolas con pequeños muros de piedra. Esta zona tiene 1400 hectáreas de viñedos. Junto con las vides, también plantan árboles frutales, sobre todo albaricoques. 




Conociendo Melk y su abadia

Una parada interesante en el crucero por el danubio es Melk. La Abadía benedictina que tiene la ciudad es uno de los monasterios cristianos más famosos del mundo. Domina el Danubio desde lo alto de un acantilado rocoso, próximo al valle de Wachau que visitamos horas después. Fue fundada en 1089, cuando Leopoldo II, soberano de Austria, entregó uno de sus castillos a los monjes benedictinos de la Abadía de Lambach. En el siglo XII se fundó una escuela, y la biblioteca de la abadía alcanzó rápidamente renombre por su extensa colección de manuscritos. En el siglo XV la abadía se convirtió en el centro de la Reforma de Melk, un movimiento que devolvió cierto vigor a la vida monástica de Austria y el sur de Alemania. Desde 1625 la abadía ha sido miembro de la Congregación austriaca, actualmente incluida en la Confederación Benedictina.

La Abadía de Melk consiguió su impresionante aspecto Barroco actual entre 1702 y 1736, tras la reforma dirigida por el arquitecto Jakob Prandtauer. Debido a su fama académica, logro sobrevivir a guerras, incluso durante la anexión nazi de Austria en 1938. Los únicos puntos más interesantes de la visita son la iglesia y la biblioteca, ya que el resto consistió en una visita guiada por uno de los estudiantes que nos enseñó el museo. Fue seleccionada como motivo central de una moneda de coleccionismo del alto valor; un euro de plata acuñado en abril de 2007. El anverso muestra una vista de la fachada de la iglesia de la abadía y sus dos alas laterales. Humberto Eco llamó a uno de los protagonistas de su famosa novela El nombre de la rosa, Adso de Melk, como tributo a la abadía y a su famosa biblioteca. Además dicen las leyendas que aquí pasaron temporadas Sisi y Napoleón entre otros.




La biblioteca de la abadía es una de las más suntuosas del país, cuenta con más de 100.000 volúmenes y 1200 manuscritos de los siglos IX al XV, 800 manuscritos de la época barroca y 750 incunables. Tiene 12 salas aunque sólo te enseñaban dos en la visita. Los manuscritos son de Teologia, Geografia, Derecho, historia, léxica y astronomía, con una sección especial para Biblias. El interior tiene magnífica talla en madera y frescos de Paul Troger.




Cabe destacar algo de la historia de la ciudad. En el año 831 Melk es mencionado por primera vez como Medilica. También en el cantar de los Nibelungos se hace mención del lugar con el nombre en altoalemán medio de Medelike. Desde el 21 de abril de 1944 hasta la evacuación el 15 de abril de 1945 existió en los terrenos del cuartel Freiherr-von-Birago el campo de concentración de Melk, un campo anejo de Mauthausen. En una casa tienen marcados el nivel del agua por diversas inundaciones acontecidas ya que las continuas crecidas del Danubio preocupan bastante al pueblo austriaco y la más importante fue la del 2000.





Conduciendo por la Romantikstrasse

Una de las mejores cosas que peudes hacer al visitar la región del Danubio y en especial en Austria, es alquilar un coche o contratar una excursión que recorra la famosisima Romantikstrasse.

Nosotros lo hicimos asi en nuestro crucero por el danubio, y la verdad que fue un acierto total. Aparte de la carretera, que te deja unos paisajes espectaculares, nos llevaron a un pueblo idílico. 

Por el camino pudimos apreciar diferentes lagos de inmensas dimensiones y las típicas casas austriacas con sus tejados a dos aguas para que caiga la lluvia y la nieve, la rampa por donde entran al ganado en el invierno, los fajos de hierba que iban acumulando para las estaciones más duras, etc...




La Ruta Romántica es uno de los recorridos más bellos de Europa que recorre el camino entre Viena y Salzburgo. El camino ya fue recorrido por romanos y celtas en sus andares comerciales y reyes y emperadores lo han utilizado para sus desplazamientos en la época de máximo esplendor del Imperio Austro-Húngaro. Se llama la Ruta romántica y, a lo largo de sus 380 kilómetros, es posible encontrar una treintena de lugares de gran interés cultural, como palacios, museos, monasterios, abadías, y también reservas naturales, lagos, ríos y grutas. Además, hay que añadir los paisajes que generan los lagos que, acorralados por las cumbres de los Alpes, crean lugares preciosos con todos los tópicos austriacos: cumbres nevadas, verdes prados, aguas trasparentes, impetuosos torrentes, pueblos de madera y pizarra...
Visitamos principalmente la  región de Salzkammergut que está a 50 km al este de Salzburgo. El atractivo de esta comarca reside en que alberga un centenar de montañas que sobrepasan los 3.000 m de altitud, numerosas rutas senderistas, pueblos balnearios y hasta 70 lagos. Aquí vimos los dos lagos principales de la región, el lago Mondsee, uno de los más extensos de Austria, popular entre los windsurfistas y con una abadía del siglo VIII en su orilla y que se llama también “lago de la luna” y está rodeado de riscos conocidos como “pared de dragón” y el Wolfgangsee, que se recorre en barcas de remo y que vimos desde el pueblo de St. Gilgen.
Este pueblo fue una parada única y nos encantó, pudiendo apreciar la belleza rural de Austria. Además tuvimos la gran suerte de que estaba todo engalanado, hasta con una banda de música, para recibir a unos mandatarios chinos. El pueblo tiene un teleférico que pudimos fotografiar que sube al pico Zwölferhorn, la carretera que llega hasta la cima de Postalm o el tren de cremallera a vapor que asciende hasta el pico Schafberg. Todo esto permite disfrutar de las kilométricas vistas de montañas y llanuras de impresionante belleza. El pueblo representa las típicas edificaciones de la región salzkammergut de la región alta de Austria, con balcones de madera. En la orilla norte se encuentra la aldea de St. Wolfgang, con una bonita iglesia parroquial.  Aunque Mozart nunca estuvo allí todo el pueblo hace homenaje al músico. En este lugar vivió su abuelo, nació su madre y vivió su hermana Nannerl después de haberse casado en una casa amarilla del pueblo.







En diversas cartas se contaban los planes del padre Leopold que quería enseñar a Wolfgang al lugar del patrón del mismo nombre para mostrarle el famoso lugar de nacimiento de su madre, Sankt Gilgen, aunque este deseo se quedó sin realizar. Tampoco cumplió su promesa Mozart al prometer a su hermana con ocasión de su boda “...seguro abrazarte a ti, como Señora de Sonnenburg, y a tu marido la primavera que viene en Salzburgo así como en St. Gilgen”.




Breve parada en Cesky Krumlov

En los alrededores de praga, encuentras varias ciudades balnearios. Una de ellas es Cesky Krumlov. 
Nosotros la visitamos en nuestro crucero por el danubio donde, contratando el traslado desde Praga hasta Linz, el barco nos ofrecia una parada en esta ciudad para conocerla. 
La ciudad en general no nos gustó demasiado, sin contar que el guía fue lo peor del viaje...no tenía ni idea de la historia de la ciudad, ni sabía recomendar sitios, en fin, una vergüenza. A pesar de eso, intentamos disfrutar del complejo, y así empezamos viendo el castillo que era bonito aunque tenía unas cuestas demasiado pronunciadas. Desde luego, a pesar de lo que indican en foros y de que la ciudad checa esté en la lista de la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, no visitaría adrede la ciudad pudiendo recorrer con más detalle Praga que sí que era realmente impresionante. Empezamos recorriendo el castillo, entrando por las caballerizas, viendo posteriormente a los osos que viven en el complejo y pasando por los patios interiores del palacio renacentista de Rozmberk que originalmente era un castillo gótico de mitad del siglo XIII, reconstruido en el estilo barroco, reformado en rococó. El castillo fue fundado en mitad del siglo XIII en el promontorio rocoso encima del meandro del canal del río Moldava por los señores de Krumlov que pertenecieron a la importante dinastía checa de los Vítkovci. En el año 1302 tomaron al castillo los Rozmberk y Krumlov lo eligieron como sede principal de la dinastía. El gran castillo gótico fue reconstruido por Vilém de Rozmberk por la supervisión de los maestros italianos en la sede monumental renacentista y a la vez se convirtió en el centro cultural, social y económico del dominio extenso de los Rozmberk, de ahí la influencia en los frescos que se pueden apreciar. A finales del siglo XVIII el ruido de la construcción en el castillo de Krumlov dejó de sonar y el palacio fue abandonado. Ya el príncipe Adolf Josef de Schwarzenberk empezó a ocuparse de la cuestión de reconstrucción del palacio de Krumlov y en el año 1900 decidió abrir al público parte de las salas representativas de los Schwarzenberk. En el año 1940 fue la propiedad de los Schwarzenberk confiscada por gestapo.






Es la antigua capital de la región de la rosa de cinco pétalos de los Rosenberg, emblema que se ve por todos lados como en la fuente del castillo, nobleza más rica e influyente del país. La ciudad presenta edificios con arquitectura medieval gótica, renancentista y barroca, que pudimos ir viendo durante nuestra visita, igual que el rio donde la gente hacia rafting en barcas... también pudimos ver molinos con sus ruedas, canales hermosos, degustar un helado de frutas increíble, y hacer algunas compras.





Un día en Salzburgo

Una de las paradas del crucero por el danubio nos permitió descubrir Salzburgo donde no paramos de oir continuas referencias al compositor austriaco y a la película "The Sound of music" o "Sonrisas y lágrimas" en español. Esta ciudad barroca mezcla el pasado ostentoso con un presente moderno y lleno de vida, la herencia de Mozart y de los príncipes-arzobispos con la cultura contemporánea. Su casco antiguo, DieAltstadt, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde 1996, destaca por su gran armonía, las cúpulas de catedral, la fortaleza Hohesalzburg,...La espectacular silueta de la bella Salzburgo se refleja en el rio Salzach que la atraviesa y le aporta algunas de sus mejores perspectivas.



Aunque pueda resultar sorprendente, la historia de Austria está íntimamente ligada a la sal, mineral que antiguamente era esencial para conservar los alimentos. De hecho, Hallsatt atesora la mina de sal más antigua del mundo, en un enclave habitado ya en el Neolítico y en el que alrededor del 800 a.C. una comunidad comenzó  a explotar. Otro lugar aún más célebre que también toma su nombre de la sal es Salzburgo, el Feudo de la Sal. En una época en que la sal era muy preciada, unos astutos arzobispos sacaron provecho de este recurso natural y convirtieron la ciudad en meca de artistas y músicos. Posteriormente, la ciudad vería nacer a uno de los más grandes compositores de todos los tiempos, Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), cuya casa natal en el casco antiguo es una parada obligatoria. Replegada en una orilla del río Salzach, la ciudad de Salzburgo es un portento de edificios barrocos que ha sido denominada la “Roma de los Alpes”. El prestigioso festival de Salzburgo de verano es el evento anual que marca la agenda de esta ciudad. El centro de la ciudad está rodeado por dos elevaciones pétreas, el Mönchsberg y el Kapuzinerberg, cuyos bosques constituyen el pulmón verde de la ciudad.
Empezamos nuestra visita a la ciudad por el Palacio de Mirabel  desde donde teníamos unas fabulosas vistas de la fortaleza de Hohensalzburg. Comenzó a edificarse a principios del siglo XVII por orden del arzobispo Wolf Dietrich de Raitenau. Al iniciarse el siglo siguiente, el edificio sufrió importantes reformas a manos del famoso arquitecto Johann Lukas von Hildebrandt (1668-1745). Éstas, sumadas a otras intervenciones posteriores de menor envergadura, terminaron de darle su hermoso aspecto actual. Los jardines del palacio, que fueran diseñados por Fischer von Erlach a fines del siglo XVII, se destacan por su gracia y belleza. En la escalinata del jardín fue donde rodaron la canción Do re mi de sonrisas y lágrimas.





Posteriormente nos encaminamos al rio Salzach pasando por el hotel Sacher famoso por su tarta de chocolate con dos capas de bizcocho con crema de albaricoque entre medias cuya receta es secreta, para terminar en la principal calle peatonal de la ciudad, la Getreidegasse (calle del grano). Durante siglos fue el centro comercial de la ciudad, pero esa situación ha cambiado en la última década. Los centros comerciales de la periferia son una competencia demasiado poderosa para la histórica calle así que hoy en día sólo hay tiendas internacionales. Los letreros de hierro fundido de las tiendas y empresas tienen su origen en la Edad Media, en la época del analfabetismo y es lo más característico de la calle. Algunos patios interiores son también dignos de verse. Una especialidad de Salzburgo son las casas con un pasaje que comunica Getreidegasse con las principales calles paralelas, como el Pasaje de las Joyas o Goldgasse que vimos más adelante en nuestro paseo. Cada tienda está obligada a poner un cartel que siga la estética y no poner ningún cartel cantoso. El cartel más antiguo de la calle es el de la estrella, aunque también son importantes ver como Zara o Mcdonalds han logrado hacer letreros modernos con el mismo estilo de los viejos. No se pueden hacer modificaciones estructurales importantes, así que, aparte de los carteles, se puede apreciar el arte barroco en las fachadas, el año en que fueron construidas o rehabilitadas por última vez, las  fachadas estrechas para pagar menos impuestos, la ausencia de balcones en las ventanas, etc.







En el tiempo libre terminamos en la famosa tienda Christmas in Salzburg que tiene público todo el año donde se vendían desde objetos navideños hasta huevos pintados de todos los tamaños y colores.
De todas las casas, la más importante es el número 9, la casa de Mozart, “Casa Hagenauer”, hoy convertida en museo. Durante veintiséis años, en el periodo comprendido entre 1747 y 1773, la familia Mozart habitó la tercera planta y fue donde nació Mozart. La casa debe su nombre a su propietario, el comerciante y amigo de los Mozart, Johann Lorenz Hagenauer (1712-1792). Mozart permaneció ahí hasta los 17 años.



La parte posterior de la casa da a la Plaza de la Universidad, donde vivió la vecina de Wolfgang Amadeus Mozart, Babette von Moll, tía del famoso geólogo y científico Karl Ehrembert von Moll (1760-1838), se reconstruyó con ayuda de donaciones privadas en el año 1985 un ejemplo de lo que fue la tradicional "vivienda burguesa en la época de Mozart". En esta plaza además a la que accedimos por uno de los maravillosos patios interiores que comunican la calle principal con las aledañas, había un magnifico mercado montado de comida, donde pudimos degustar una de las especialidades de Salzburgo, los brezel (brezel detalle).



Posteriormente nos encaminamos a la plaza Alter markt o viejo mercado que está en el centro mismo del casco antiguo, entre Getreidegasse y la Plaza Salzburger. Ha sido el centro de la vida de Salzburgo desde 1280. En él se encuentra la Fürsterzbischöfliche Apotheke una antigua farmacia con la típica decoración rococó con un interior impresionante y una fachada verde. En esa misma plaza también se encuentra el Café Tomaselli y a su lado, la casa más pequeña de Salzburgo con un hermoso voladizo decorado con dragones. 




Simplemente avanzando un poco llegamos a la plaza donde pudimos ver la Plaza de la Catedral, o Domplatz, que, como su nombre indica, está dominada por la Catedral. Es una plaza muy bien ideada y rodeada de monumentos que se comunican entre sí a través de arcos hechos por Giovanni Antonio Dario. Cada navidad hay un mercadillo en esta plaza. Destaca la fuente de la resistencia, por la que pasa Maria cantando “I have confidence in me” para infundirse ánimos cuando va hacia la residencia de los Von Trapp.

                                                  


En la catedral pudimos admirar el barroco en todo su esplendor y hasta contemplar la pila bautismal donde Mozart fue bautizado y donde un año después se bautizó al párroco que compuso Noche de paz, la melodía más vendida y reproducida del mundo. Es de bronce y data de 1321 y tiene leones del siglo XII. La Catedral fue consagrada al santo Ruperto de Salzburgo, fundador de la ciudad. Fue emplazada en un lugar destinado a sacrificios en tiempos celtas y romanos (foro romano Juvavum). La catedral primitiva fue construida por orden de Virgilio de Salzburgo, astrónomo y obispo en el siglo VIII. Algún resto se puede ver en la Domgrabungen que es una excavación existente bajo la catedral. Tras un incendio en el 842 originado por un rayo, empezó su reconstrucción. Poco a poco a lo largo de los siglos se fue construyendo y ampliando la iglesia poniendo un coro, la cripta, las torres, etc. Tras varios intentos fallidos de reconstruir que no funcionaban, el Príncipe-Arzobispo Wolf Diestrich von raitenau ordenó demolerlo finalmente. Wolf Dietrich era benefactor y defensor de la moderna arquitectura barroca italiana, así que contrató a Scamozzi para este trabajo. Sin embargo la construcción la hizo su sucesor, Sittikus quien puso la primera piedra en el 1614. La catedral actual, diseñada por Solar siguió los planos de Scamozzi y se terminó en 15 años. Las reliquias de San Ruperto fueron trasladadas a la catedral al ser ésta finalizada. El interior es riquísimo en detalles. Hay una única nave gigantesca con representación de los Evangelios en sus columnas de mármol. Las pinturas de la cúpula son una imitación, dado que las auténticas fueron destruidas por un bombardeo de la Segunda Guerra Mundial.



La catedral tiene algunas curiosidades. Por ejemplo sobre las rejas de entrada de la catedral, están indicadas las fechas de tres consagraciones de la iglesia: 774, 1628 y 1959. También las estatuas delante de la fachada representan San Pedro, San Pablo, San Rupert y San Virgil. La Catedral fue dedicada en efecto a los Santos Pedro y Rupert, y este último junto a San Virgil es patrón de la región. Y lo más curioso es que cerca de las estatuas hay una carretilla: es una reproducción de las carretillas utilizadas para el trasladado de la sal, el manantial de la riqueza, además del nombre de la ciudad de Salzburgo.


El último enclave de la película que merecía la pena visitar era  cementerio de St. Peter´s . En realidad se trata de la abadía de St. Peter que fue fundada por San Ruperto, uno de los patrones de la ciudad, en el siglo VII y se conserva intacta desde entonces. En este sentido es única en toda la región. Además del monasterio, está la iglesia, construida entre los siglos XII y XIII y en ella se conserva la famosa Virgen Bella, del siglo XV. Anexo a la abadía está el cementerio, que lejos de ser un lugar tétrico, más parece un jardín cuidadosamente ordenado, de hecho, tiene fama de ser uno de los más bellos de Europa. Allí están las tumbas de una de las hermanas de Mozart y de un hermano de Haydn. Además, desde el cementerio se puede acceder a la gruta excavada en la roca de la montaña. Allí es donde se rodaron las escenas de la huida. Lo curioso es que la película nunca se tradujo al alemán, así que en Austria no es muy famosa.